De talento y mucha berraquera están hechas deportistas colombianas, y Leidy Patricia Puchigay Gamba es un ejemplo. Esta bogotana de 27 años se llevó los honores en el Mundial de Fútbol de Salón Femenino, que se disputó en Mosquera (Cundinamarca), pues gracias a sus asombrosas atajadas la Selección Colombia conquistó su segundo título orbital (el primero fue en 2013).
Si bien con el paso de los años Leidy fue abriéndose paso a nivel profesional (ver recuadro abajo), como muchas jugadoras tuvo también que dividir su tiempo entre el deporte y el trabajo. Su padre, don Luis Puchigay, fue su gran apoyo en ese proceso.
“Trabajé con mi papá lavando carros durante 8 años. Fue una época dura, pero me motivaba saber que también me iba bien en el fútbol. Entonces manejaba las dos labores a la vez”, agregó la guardameta.
Ahora que alcanzó la gloria, al convertirse en campeona mundial, Patricia recuerda a Luis, quien hace siete meses falleció. Le dedica a él su consagración.
“Mi papá aún está vivo para mí. Es mi media vida. Su partida has sido bastante dura, pero son cosas que debo aceptar. Siempre le voy a dedicar mis triunfos a él, porque ha sido el gran apoyo que he tenido”, expresó la bogotana.
Sus sueños
En el deporte es común las cábalas, y en el caso de Puchigay, la suya es encomendarse a don Luis en cada partido. “A veces uno suele usar las medias o los pantalones de la buena suerte, pero en mi caso le pido a mi papá que me dé la paciencia y la tranquilidad para tomar las buenas decisiones mientras salgo a tapar; que me ayude a tener la inteligencia de saber cuándo debo achicar o pegarle al balón; él me da la fortaleza”, explica la mundialista.
Y con esa motivación Leidy le apunta a un sueño mayor: “quisiera jugar en el exterior y probarme, porque sé que tengo mentalidad ganadora y puedo dar más de lo que demostré en el torneo”, concluyó.

EL RECORRIDO DE LEIDY PUCHIGAY A NIVEL INTERNACIONAL
El pasado domingo ganó el Mundial, teniendo la valla invicta.
En 2012 participó en los Juegos Nacionales de Popayán (Cauca).
Empezó jugando como profesional en 2014 con el club Meninas.
Un año después llegó a Caimanas de Cundinamarca.
En 2015 participó en las justas Nacionales del Espinal, Tolima.
Llegó por primera vez a la Selección Colombia de Fútbol de Salón en 2017.
En 2018, con el combinado nacional, ganó la medalla de oro Sudamericana.
Este año fue campeona de la Copa Betplay con Princesas.







